Texto: Eduardo Jiménez Fotos: Carlos Quevedo Texto: Eduardo Jiménez Fotos: Carlos Quevedo

INDIAN SCOUT BOBBER “QUINTO ELEMENTO”

Si lo tuyo es salirte de casa sin avisar a nadie, hacer tu voluntad sin consultar o sopesar decisiones, vestir fuera de moda y sobre todo, tienes un gusto implacable por los motores en V de gran cilindrada, entonces despreocúpate, que con esta propuesta de Indian todo estará justificado

La familia Scout ha crecido, pero justificadamente. La tendencia vintage finalmente ha llegado para un subsegmento que ya se estaba rezagando en el olvido, hablamos de las Bobber. Motocicletas de origen custom-cruiser, pero radicalizadas en su imagen para darles un aspecto mucho más agresivo y en cierto modo, dinámico. Es por ello que los de la firma más antigua de América aprovechó una de sus plataformas más exitosas para darle un aire rebelde, como ninguna otra en su catálogo (y estamos considerando las ediciones Black Horse…).

Entre algunos de los cambios que más enfatizan su ruda imagen están las salpicaderas recortadas, que sobre todo en la parte trasera es donde más se hace notar, ya que deja buena parte de la enorme rueda expuesta, apenas cubierta por el marco portaplaca y aderezada con los pequeños faros de LED tipo bullet. Eso sí, mucho estilo, pero poca eficacia ante su verdadera razón de existir, ya que con la más mínima lluvia, quedarás todo salpicado, en fin, algo se tenía que sacrificar con tal de darle este aspecto. En el faro principal opera un potente bulbo de alógeno y esta embellecido por un elegante antifaz, el cual aporta una imagen muy acertada.


Respecto al instrumento, un solo reloj es el encargado de brindarnos un velocímetro de gran tamaño en formato analógico, para conocer el cuentarevoluciones y datos de viaje parcial, odómetro u otros, un pequeño display monocromático es el encargado de proyectar dicha información y para poder navegar en esta pantalla, el clásico gatillo (donde normalmente se destina el claxon óptico) funge como tal, decimos “clásico” porque en la mayoría de los modelos de la marca esto es así.

Respecto a la habitabilidad de la Scout Bobber, nos ha dado una inesperada sorpresa, ya que pese a que tus brazos y piernas irán estirados, mientras que el mullido del asiento pareciera ser apenas suficiente, la estadía no es incómoda, aún en paseos largos. Vamos, no es que como viajar en una Roadmaster, pero mal no lo vas a pasar, aunque… si, nada es perfecto, y el hecho de haber recortado las suspensiones para darle esa imagen extra-baja, ha pasado factura en el apartado de amortiguación. La sensación de este apartado es, si no la más suave al rodar, completamente seca ante las irregularidades. Algo que en curvas está de lo mejor, pero en calles accidentadas, te hará recordar tu “chasís óseo” de principio a fin. Aunque hablando del chasís, el de esta montura está fabricado al 100 por 100 en aluminio, lo que incluye el brazo doble basculante.

A PESAR DE DERIVAR DIRECTAMENTE DE LA SCOUT, SU ESTAMPA HA CAMBIADO RADICALMENTE PARA SER UNA BOBBER EN TODA LA EXPRESIÓN

BIEN ANIMADA

La regla –casi de oro- para una Bobber es portar un potente motor, por ello, han tomado como base a la Scout y su impactante propulsor de 1,133 cc enfriado por agua, para animar a esta bella montura con 94 HP de potencia entregados a las 8,000 rpm y un enorme par de 97 Nm que se hace notar a las 5,600 vueltas, los cuales, se administran con precisión a través de su transmisión de seis escalamientos. Esta caja actúa de lo mejor, no importa si va en ascenso o descenso, engrana correctamente cada marcha y encontrar el punto neutral es cosa sencilla.

 

Si algo nos ha encantado, es precisamente su aceleración, salir fugazmente tras la luz verde en el semáforo es una de sus grandes virtudes y máxima seducciones, como también mantener un ritmo carretero con soltura total. De hecho, lo único que nos detiene es la escasa (por no decir nula) protección aerodinámica, que te obliga a mitigar el ritmo en tus viajes, así como la contenida altura libre al piso de los posapies, que en más de una ocasión fuimos advertidos por los avisos ubicados a los extremos de los mismos.

PARA EGOÍSTAS

La Scoout Bobber cumple con todos los elementos que buscamos de una custom rebelde, con una imagen que nos ha cautivado también por su trabajo de pintura mate, acabado tipo powder coating en metales y estilo bien definido. Sí, una montura para egoístas ya que, tal y como lo dicta la tradición está diseñada para un solo tripulante, mismo que gozará de gran potencia, imagen y la libertad de viajar individualmente. Una motocicleta 100% premium, en todos los aspectos, con aciertos y desaciertos bien marcados, pero únicos y perfectos para aquellos que gustan de este segmento.

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