Jonatan Torres Fotos: Lessly Torres/JT Jonatan Torres Fotos: Lessly Torres/JT

ROYAL ENFIELD CONTINENTAL GT 500, 2017 “REVOLUCIONARIA”

El experimentado equipo que conforma Portentum, inicia sus proyectos bajo este nombre con el pie derecho, trabajando directamente para la modificación de este modelo Royal Enfield de agencia y que ayudará a revolucionar la marca

La marca de origen inglés retoma fuerza en territorio nacional con distintos modelos dentro de su gama, aunque en este caso su modelo tope de gama es quien gana un poco de  la Continental GT 500 la cual es un nuevo proyecto de modificación a petición del cliente bajo opciones estandarizadas, de las cuales Portentum se encarga de realizar, buscando satisfacer al cliente. Esta motocicleta, que ves ahora es la primera moto customizada para la marca en la que Alan Godoy, Martín San Juan y Rodrigo Figueroa ponen talento y dedicación bajo la marca Portentum, un estudio/taller que diseña, crea y modifica componentes con la finalidad de elevar el nivel de calidad preestablecido, enfocándose al sector automotor.

Por supuesto la participación del cliente es importantísima en estos trabajos, ya que siempre se trata de satisfacer sus gustos y necesidades. Por eso, el equipo recibe las instrucciones exactas de sus modificaciones y pone manos a la obra para una entrega pronta y sin restar atención al detalle.

A TONO

A esta Continental GT se le han realizado cambios sutiles, pero no por ello se le ha restado la modificación completa de algunos elementos como lo son el sistema de escape; comenzando por el header y hasta la salida, se ha forrado el tubo completo con cinta de asbesto para prevenir posibles quemaduras, ya que queda expuesto por el cambio de posición que se realizó. El asiento también se fabricó totalmente a mano forrado en piel con rombos en la parte superior. El mullido es cómodo.

En la parte trasera se cortó un poco el subchasís para quitarle la parte del colín original y crearle un “loop tail”, con esto se logra tener un asiento solo para el conductor. Por detrás se le colocó una salpicadera fabricada a mano en color negro y a la cual se le integró un stop en luz LED de la marca Bates. Por debajo de la salpicadera, pero a los costados, se encuentran las pequeñas intermitentes circulares de la marca Supernova, también en LED, haciendo juego con el diseño de la luz trasera. En la parte frontal, la salpicadera se ha conservado pero se le ha separado de la llanta colocando los anclajes al clamp inferior. Arriba de ello se puede apreciar, con un diseño muy a tono, el faro redondo con base negra de la marca LSL Scrambler.

BIEN PENSADOS

Las modificaciones en accesorios han sido bien pensadas, ejemplo de esto es el velocímetro Motogadget que combina una pantalla análoga y aguja, información más que completa. En esta misma zona, encontramos un manillar distinto al original ya que se cambió por uno más alto, además de que los mandos fueron cambiados, se pintaron palancas y se añadieron puños más confortables de la marca Biltwell.

En cuanto a la pintura se aplicó una custom bicapa en el tanque, en dos tonos donde el logo desaparece para tomar lugar las iniciales en un diseño muy adecuado. Los aros y masas de rines también se pintaron, pero estos con pintura electrostática en color negro, así como los cilindros de la suspensión delantera, posa pies y demás detalles pequeños para que combinen a la perfección con todo el diseño. Por otro lado, también se cambiaron los neumáticos por unos Continental en su modelo TKC 800, otorgándole estilo agresivo a una moto que de origen cuenta con un diseño muy particular, pero que con la colaboración de Portentum han creado un producto que logre la satisfacción personal de cada cliente. En lo general, se ha logrado una montura agresiva, con un aire retro bien definido, que oscila entre los estilos flat track y una scrambler. Considerando al modelo de origen, hay que aplaudir el esfuerzo de trabajo, ya que ha cambiado radicalmente sin demeritar el origen vintage.

 

 

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