Arturo J. Díaz/EG Fotos: Alberto Mendoza Arturo J. Díaz/EG Fotos: Alberto Mendoza

XX RUTA VALLARTA ¡LA GRAN FIESTA!

La cifra de participantes a la edición XX Ruta Vallarta fue de 555, destacamos el trabajo y esfuerzo del  Motoclub TT por llevar a cabo una vez más un recorrido interesante, desafiante y divertido,  muy al estilo Jalisco

Considerada entre las mejores aventura Off Road de América Latina, la vigésima edición de la RV se llevó a cabo, con un gran potencial de convocatoria y es que estuvieron presentes 35 clubes de todo México y numerosos visitantes del extranjero, todos unidos por la pasión al Off-Road. Tanto prensa como pilotos saben que asistir a la Ruta Vallarta representa un gran desafió y esta edición tenía un plus, 20 años se dicen fácil pero no lo son.

Durante el día previo al arranque distintas marcas hicieron presencia en el parque cerrado, ahí vimos a Harley Davidson con su agencia Tequila, Mahindra y CF Moto no perdieron oportunidad para destacar entre las marca principales junto a Polaris.  Motonova, Kang Racing y MD Motoplaza llevaron infinidad de accesorios, la hidratación corrió a cargo de Monster Energy. Pero quien se llevó la tarde, fue el escenario de Can Am, que contó con zona VIP y área para exhibición de otros productos de la marca. Cabe destacar que se priorizó el uso del casco para todos los pilotos, la infraestructura de apoyo de la autoridades federales, estatales y municipales estuvo presente, así como de Protección Civil.

¡MADRUGAR, EQUIPO DE PROTECCIÓN Y AVENTURA! 

En este tipo de eventos se debe madrugar por lo que en punto de las 6 de la mañana se arrancó rumbo a Talpa de Allende, intentando completar los casi 300 km de recorrido, como cada año, el recorrido ha sido distinta, presentando nuevas secciones que literalmente “se abrieron” con el paso de los autos.

Cruzando por propiedades privadas a donde se dio acceso especial. Comenzó la aventura rumbo a “El Arenal” totalmente a oscuras entre la zona agavera, para de ahí pasar Teuchitlán, en donde, aunque no llovía, el agua se hacía presente en charcos y corrientes altas en los caminos, hasta llegar a un camino rápido y evitando el cruce de los canales de riego, se llegó hasta Ameca, punto de recarga de combustible y donde los Boy Scouts brindaron el almuerzo. Hasta ahí el gran contingente avanzaba rápido como estaba planeado, era momento de comenzar la zona técnica.

El reto había comenzado, los senderos de los peregrinos, que visitan año con año a la Virgen de Talpa de Allende, fueron los elegidos para enfrentar la tecnología y bondades de los vehículos contra la naturaleza. “El Obispo” fue el primer reto, en donde a más de uno se le complicó ante las inmensas rocas y desniveles,  un tramo que pone a prueba la durabilidad de los vehículos y la destreza de los conductores. Motos, cuatrimotos, Side by Side e incluso algunos Jeep, sufrieron para salir adelante. Se debía tomar aire y recargar  combustible en Mixtlán, para ahora sí, conocer la siguiente etapa, sólo pocos conocerían la zona nueva, “El Espinazo”.

Una ardua jornada y labor de equipo, para llevar por el mejor camino, si se le puede llamar así a ese cúmulo de piedras, los pilotos obtuvieron como recompensa un escenario sin igual, verde, rocoso, con agua cristalina… la naturaleza en todo su apogeo. A pesar de faltar recorrido en bosque, la fuerte lluvia y el intenso frío hicieron que la gran mayoría llegara relativamente temprano a dormir al tradicional destino, el Pueblo Mágico de Talpa, después de 14 a 16 horas de trayectoria.

RECOMPENSA A LA VISTA

Por la mañana las actividades más concurridas eran el desayuno y la visita a la Virgen local. Algunos pilotos desde temprano se alistaban para el recorrido, que aparentaba tranquilidad al no cruzar por la mina –por cuestiones de seguridad, ante el estado del clima- sin embargo las tormentas habían hecho de las suyas, dejando grandes grietas, algunos deslaves y zonas de rocas, uno a uno se debían enfrentar, algunos victoriosos sin roces, otros con volcaduras sin consecuencias más que vehículos raspados, otros más con llantas ponchadas. Con un clima inigualable la recompensa del día dos de recorrido era llegar a Puerto Vallarta, en donde el hotel Barceló recibió poco a poco a los participantes. Ya entrada la noche los espectáculos de Fuego en Agua y la After Party en el Zoo del malecón sirvieron para cerrar con broche de oro la aventura.

Para el último día de actividades la Pool Party de Can Am tenía actividades para los “sobrevivientes”, un poco de diversión, regalos y buen ambiente junto al club anfitrión Todo Terreno, Models Brasil y el show de Bikini. Para la noche el baile neón, pasarela, la entrega de reconocimientos a los líderes de clubes y esta vez, el Motoclub TT presentó al comediante Teo González, quien mantuvo a carcajadas a todos los presentes hasta tiempo extra. Para finalizar en conjunto con CF Moto México, se sorteó un ATV 550 que se fue hasta San Luis Potosí. Es así como culmina, llena de diversión, adrenalina y amistad, la “mamá” de las rutas en México, en donde se demuestra el potencial del mundo Off-Road en el país y una industria del motociclismo que no se detiene y avanza a pasos agigantados.

 

Notas Relacionadas